Hoy proponemos una ruta poco exigente y para todos los públicos, pero a su vez con mucho encanto. Ruta Circular por los bosques de Artikutza.

 

Visualiza el 3D INTERACTIVO DE LA RUTA CLICKANDO AQUÍ (deja unos segundos para que el mapa cargue completamente).

Artikutza es una finca que pertenece a Donosti (la cual compró en 1919) pero que está enclavada en el término de la localidad navarra de Goizueta.

No se puede acceder en coche (salvo vehículos autorizados) a no ser que sea 28 de agosto  “San Agustín “, día en el que se permite el tránsito de vehículos para que la gente se acerque al pueblo en este día de romería.

Pero para el resto del año no te preocupes, te diré desde dónde puedes acceder en poco más de una hora dando un paseo mientras atraviesas un espectacular hayedo digno de cuento.

La ruta empieza en Eskas, la casa guarda de la finca de Artikutza, (Cómo llegar) a la cual se accede a través del a localidad de Oiartzun. “Si, has leído bien, una finca propiedad de Donosti, ubicada en territorio de Goizueta, pero a la que se accede a través de Oiartzun, no es broma 😀

Una vez aparcado el coche en el parking, solo nos queda empezar a andar pasando la valla que impide el paso de vehículos.

La estimación de 3 horas es una estimación bastante razonable, nosotros habremos tardado unas 2h y 45 minutos, yendo a un ritmo suave y te puedo asegurar que no somos gente vaya a velocidades de “runner” ni nada por el estilo.

Dicho esto, la ruta de hoy esta muy bien señalizada, solo hay que seguir las marcas blancas y amarillas que nos indican el camino a seguir, pero para mayor seguridad tenéis el track de la ruta que hemos hecho nosotros.

Al pasar la valla seguimos unos 150-200 metros por la carretera para desviarnos por una senda que aparece en la margen izquierda para adentrarnos en un espectacular hayedo trasmocho.

Como te decía al principio, en unos minutos te podría dar la impresión de que estás perdido en las profundidades de un bosque de ensueño tipo el bosque verde de “El Hobbit” (antes de transformarse en el bosque negro de las arañitas y el nigromante).

Pero tranquilo, sigues en las vascongadas y no hay nada raro. Con un poco de suerte te podrías cruzar con algún habitante del bosque, como un Corzo por ejemplo “no en esta ocasión, pero en la anterior si que vimos a uno pastando en una ladera”

La verdad que esto no nos tiene por qué extrañar, ya que son algo más de 3200 hectáreas de bosque y frondosidad a través de las cuales vamos a disfrutar las próximas horas.

Durante los siguientes minutos nos dedicaremos a descender hasta el arroyo eskaspe o exkaxpe a través de un bosque centenario para posteriormente subir hasta el desvío al embalse de Enobieta pasando por la cascada de Erroiarri.

Son 3 minutos de desvío si os apetece llegar hasta el embalse. Desde mi punto de vista merece la pena acercarse para echar un vistazo, aunque en estos momentos esta muy vacío y es poco espectacular e incluso diría que un poco triste el panorama en el embalse.

Una vez visto Enobieta, desandamos nuestros pasos hasta el desvío, y nos encaminamos hacia Artikutza bajando hasta el punto mas bajo de la ruta de hoy.

Donde podremos ver la iglesia de San Agustin (foto superior), caserones antiguos “uno de los cuales es un albergue” y hasta un frontón.

Solo por llegar hasta este punto merece la pena haber realizado la ruta de hoy, el pueblo tiene un encanto especial y se respira una tranquilidad de otra época, donde parece que el tiempo no ha pasado en los últimos 20 o 30 años.

Para los mas despistados o los menos previsores, en el albergue hay máquinas expendedoras donde poder realizar avituallamiento, pero también hay una fuente al lado del río, de donde he de decir que yo he bebido en varias ocasiones y aquí sigo :D.

Dejando atrás el pueblo, comienza la subida, todo lo que hemos bajado desde que hemos empezado tenemos que subirlo, y nada más salir del pueblo sale una pista un poco empinada por la cual empezamos la subida.

Tras unos 10-15 minutos de ascenso, te puedo decir que ya has hecho la parte más dura de la jornada. Ahora solo te queda un llano que pica ligeramente hacia arriba pero que no se nota para nada.

Durante esta parte de la ruta podrás disfrutar de unas vistas como las de la primera foto de este artículo y en el cual tendrás un par de salientes desde el que poder apreciar un paisaje típico de la zona, verde con un varias montañas y colinas juntas.

Al llegar al final de este tramo, salimos a la carretera en la que hemos empezado esta jornada y solo nos queda llegar hasta nuestro coche para volver a casa.


Nosotros vivimos relativamente cerca de esta ruta y un par de veces al año acabamos volviendo, pero te puedo asegurar que mucha gente que vive “en las narices de la misma” no se ha dignado a venir a hacerla.

Espero que tú te animes, porque de verdad te digo que creo que merece mucho la pena, sobre todo en esta época del año, ya que en otoño tiene un toque más especial si cabe.

Si finalmente te decides a hacer esta ruta, te animamos a que nos dejes un comentario y nos digas si este artículo te ha sido de ayuda, o nos traslades tus impresiones de la misma.

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